lunes, 16 de febrero de 2015

FRAY JOSEBA ESCUCARRETA S.J

O la Quintaesencia del Humor Gráfico Venezolano 

Aníbal Ortizpozo

(Se incluyen imágenes imperdibles y una casi desconocida entrevista
realizada en Chile, 1989 por la Revista APSI)

En su memoria y en nombre de nuestra amistad, doy testimonio sobre importantes aspectos menos sabidos de Fray Joseba, más conocido como Zapata, -Don Pedro León-, por considerarlo necesario para la memoria colectiva de nuestros pueblos, más allá de sus reconocidas obras: la Cátedra Libre de Humorismo Aquiles Nazoa, el  monumental mural “Conductores de Venezuela”, ambos en la Universidad Central de Venezuela y entre sus revistas, la nunca superada, “El Sádico Ilustrado”.

Su solidaridad a toda prueba, de la mano de la periodista Mara Comerlati  su esposa, era reconocida por individualidades y grupos políticos-culturales emergentes. Cuando se le solicitaba algún trabajo, estaba siempre ahí,  apoyando las causas justas en exposiciones, eventos públicos y subastas con martillo en mano. Desde mi punto de vista, su solidaridad con la lucha del pueblo de Chile contra la dictadura militar, fue excepcional. Y consecuentemente, con los exiliados políticos y los inmigrantes barridos por las dictaduras militares del cono Sur. 
Todos los venezolanos que se enfrentaron a las dictaduras de Gómez, Pérez Jiménez, y resistieron posteriormente a los gobiernos cuartorepublicanos del Pacto de Punto Fijo, saben de su lucha desde las trincheras de la izquierda y el socialismo.
Fray Joseba Escucarreta S.J., fue el seudónimo necesario que usó Pedro León, como ilustrador del archiconocido libro “Las Celestiales” escrito por Fray Iñaki de Errandonea, o sea Miguel Otero Silva, censurado y prohibido por la Iglesia Católica de Venezuela. Pedro León, está presente en el imaginario colectivo de nuestro pueblo y en la memoria de nuestras luchas de resistencia frente a los poderes de distintos signos a los cuales le tocó enfrentar. Su obra gráfica y satírica recopilada en extensas bibliografías, nos hablan de ese enfrentamiento, tanto contra el poder del sistema capitalista, como sus luchas contra el colonialismo, dependencia, racismo, la miseria, corrupción, dictaduras militares e injerencia del imperialismo norteamericano.

Pedro León y Mara presentes en la exposición La Libertad Necesaria de Ortizpozo en la Galería América año…1988, junto a José Cayuela Direct. Edit. Pomaire y al compañero Antelo,  Encargado Negocios de Cuba, abajo: Mariano Díaz y Uvi, familiares y amigos. 

Es sabido, y la historia nos enseña, que los humoristas gráficos “son siempre los culpables” por sus principios y posturas críticas expresadas a  través de sus imágenes, ya que por ello se han clausurado y cerrado periódicos y revistas, quemado libros, perseguidos y encarcelados a  editores, escritores y dibujantes. Cuando no, muertos, como sucedió a cinco de ellos en el atentado terrorista en París a la revista Charlie Hebdo. Pedro León Zapata no fue en vida la excepción, altamente satanizado por su fuerte producción de humor gráfico que publicó en el Diario El Nacional y en libros, como opositor al gobierno del Presidente Chávez, contra el chavismo, el autoritarismo militar, la corrupción, la inseguridad, la burocracia y la escases de alimentos. Postura que no era nueva en él, recuerdo una de sus caricaturas, página 87 de su libro publicado en el  2005, titulado La Mordaz Mordaza de Zapata, refiriéndose a la Ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión, donde se lee como un texto que pareciera ser autobiográfico: “Si esa ley mordaza es retroactiva, a mi me va a ir muy mal… ¡porque de todos los gobiernos anteriores dije lo mismo que estoy diciendo de éste!” 

Dibujo publicado en 1986, libro "Breve Historia de lo Cuotidiano", pag. 165. Para aquellos que 
están convencidos que el desabastecimiento es producto de este tiempo.


ZAPATA CONTRA PINOCHET

Quien escribe después de tres años de una frágil resistencia contra la más criminal de las dictaduras del Cono Sur, como fue la chilena, la persecución y la quema de mi taller en febrero del 74, decidí preservar la vida y la de mi familia, viniendo a Venezuela en el año 1976. En el medio intelectual y artístico se hablaba de Zapata. Su popularidad trascendía más de lo que se podría considerar “normal” para un dibujante de humor: su candidatura presidencial (en broma) con su lema: “a democratizar la corrupción”;  el acto masivo que llenó el Poliedro de Caracas, más el verdadero 13,4% de apoyo en un primer sondeo de la Encuestadora Gallup, así lo confirmaba.  

Por mi parte, mientras ejercía la praxis de la sobrevivencia, incorporé algo nuevo para mí: el humor, -recurso natural venezolano- había aprendido la “cantaleta” aquella útil en la alquimia laboral: “de mosquito pa’rriba todo es cacería” y me inicié entonces como ilustrador en la Revista Dominical 7mo Día del diario El Nacional, realizando sus portadas. Al dar vuelta las páginas, naturalmente me encontré de pronto con los “Zapatazos” en la contraportada del suplemento. Tiempo después, conocí personalmente a Pedro León, a Mara, así como a Víctor Hugo Irazábal, talentoso, solidario artista plástico y diseñador gráfico venezolano, en las oficinas de dicho periódico, donde los tres trabajaban.

En casa de un compatriota exiliado, tuve la oportunidad de ver un cartel de Pedro León con la frase “Solidaridad con Chile”, ello me animó a solicitarle una imagen para un proyecto mío de edición de postales, para el cual me entregó una obra. La Edición realizada “LA PLÁSTICA VENEZOLANA PRESENTE EN LA LUCHA POR LA LIBERACIÓN DE CHILE”, 1979 contó los siguientes artistas plásticos venezolanos: Bracho Gabriel, Bellorín Francisco, Cedeño Claudio, Domínguez Luis, Espinoza Manuel, Irazábal Víctor Hugo, González Roberto, Guevara Moreno Luis, Padrón Abilio, Padrón Abilio, Pérez Régulo, Pizzani Jorge, Ramírez Gilberto, Rengifo César y Russo Octavio, Zapata Pedro León. 

"Cuando llegué a Venezuela en 1976, ya este extraordinario afiche de Pedro León circulaba en Caracas, me apresuré a contactarlo y generosamente me entregó varios ejemplares que él guardaba en su taller." OP

"Este fue el primer dibujo que Pedro León me entregó para un sobre con 16 postales de artistas plásticos en solidaridad con el pueblo chileno y contra la dictadura pinochetista, en 1979." OP 


Subrayo y destaco que desde entonces Pedro León siempre se hizo presente en todas las convocatorias políticas que se realizaron en Venezuela, especialmente las que organicé desde la Galería Viva México, contra la dictadura chilena y otras exposiciones, así como publicaciones, hasta el año 2001, entre las que sobresalen: 
Afiche de solidaridad con el pueblo chileno, 1973; 
Exposición “Solidaridad con el pueblo de Chile”, Galería Ocre, CCS, 1976;
Exposición “XXIII Aniversario 26 de Julio”, Galería Viva México, CCS, 1976;
Exposición “Homenaje al Che Guevara”, Galería Viva México, CCS, 1977;
Exposición “XX Aniversario de la Revolución Cubana”, Galería La Trinchera, CCS, 1978;
Exposición “Homenaje Festival Mundial de la Juventud”, Galería La Trinchera, CCS, 1978;
Exposición “Homenaje a La Casa de Las Américas”, Galería Viva México, CCS, 1979;
Edición de 16 Postales “La Plástica Venezolana Presente en la  Lucha Por La Liberación 
De Chile”, 1979;
Libro “Zapata contra Pinochet”, con un prólogo del camarada Aníbal Nazoa, edición impulsada por Mario Palestro R. Secretario Político del Partido Socialista de Chile (C.N.R.) Seccional Venezuela en el exilio, 1980;
Libro “Indagación sobre el Chile Actual” 32 dibujos combatientes de los artistas plásticos venezolanos, Coordinación A. Ortizpozo, CCS, 1981; 
Edición de cinco libros “El Dibujo Político para una Nueva Sociedad”: 1) 1983; 2) 1985; 
3) 1986; 4) 1988; y  5) 1991 editado sin imprimir. 
Exposición “Oligarcas temblad”, Galería M.D., CCS, 1988;
Exposición “El Dibujo Político para una Nueva Sociedad” obras publicadas 1979 a 1987, itinerante por varias ciudades del interior de Venezuela, 1988;
Exposición “Imágenes de Latinoamérica” Concurso internacional NUSO, Galería Universitaria UCV, CCS, 1995;
“En la Mira el Derecho a la Diferencia. Más allá del bien y del Mal”. Evento que contó con la participación de: "Da la cara por la paz" de Bosco; "Fondo Virtual de Imágenes y Mensajes de América Latina" de Ortizpozo;  "Te cambio uno por otro" de María Centeno; "Oh, Divino Señor" de Juan José Olavarría; "Guerra entre Dios y ALÁspirante" de Theowald D'Aragó, entre otros.  CELARG, CCS, 2001


IMÁGENES IMPERDIBLES 

“El dibujo humorístico debe ser simple, pero puede ser complicado; debe no tener palabras, pero puede ser parlanchín; debe ser cómico, pero puede hacer llorar; debe ser pasajero, pero puede ser trascendente… en fin, el dibujo humorístico es de lo más estricto que hay por ahí…“ ZAPATA



"Aquí de nuevo la solidaridad de los artistas plásticos en Venezuela en 1981 y como algo natural, Pedro León se hizo presente con esta caricatura del dictador chileno" OP


"Esta es una exposición para aquellos que lo tienen todo, menos el temblor. Con ella entro de lleno en el internacionalmente famoso Realismo Social; por eso me inspiré justamente en la Página Social de los periódicos y en el mucho más ortodoxo semanario ¡Hola!."  ZAPATA


"Cuatro de los veinte trabajos que Pedro León puso a mi disposición  para aportar 
al evento "En la Mira El Derecho a La Diferencia. Más allá del bien y del mal" contra la guerra de 
Afganistán. Coordinación de  Carmen Hernández  Artes Plásticas CELARG , Caracas 2001." OP

Nuestra relación, que fue siempre, de afecto, respeto profesional y de amistad solidaria, hizo posible que Pedro León como director de El Sádico Ilustrado, me invitara a formar parte de ese talentoso equipo de dibujantes y escritores venezolanos, dándome así no sólo un apoyo laboral, sino la oportunidad de conocer a nada menos que: Salvador Garmendia, Luis Britto García, Simón Díaz,  Cabrujas,  Claudio Cedeño, Abilio, Roberto Hernández Montoya y Ramón León entre otros, cuando nos reuníamos en el taller de Régulo (Chacao) en ese acto tan extraño y rompedor de esquemas en la producción editorial como lo narra José Ignacio Cabrujas: “En el estudio de Régulo Pérez se celebraban las reuniones de la revista. Zapata, en calidad de Director General presidía del denominado Consejo de Redacción, de acuerdo a un curiosísimo ceremonial mediante el cual, las carcajadas del Director significaban el rechazo de una colaboración, en proporción aritmética. Confieso aún mi sorpresa por esta insólita costumbre. Una noche, alguien (no escribió su nombre para no exponerlo a la vergüenza) se presentó con un horror de dos cuartillas y durante la infausta lectura fue interrumpido más de veinte veces por la risa estentórea de Zapata. Fue su última colaboración en la revista.”  
Transcurren siete meses de la exitosa corta vida de El Sádico Ilustrado, que deja de circular en abril de 1979. Fue por ese tiempo, que como Director de Arte de la Editorial Nueva Sociedad, invito a Pedro León y otros grandes del Humor Gráfico venezolano a formar parte del proyecto “el dibujo político para una NUEVA SOCIEDAD” que contó con más de treinta dibujantes e ilustradores latinoamericanos para la Revista Nueva Sociedad, de la Fundación Friedrich Ebert en Caracas. Producto de este fructífero trabajo artístico-político son los cinco libros “El dibujo político para una NUEVA SOCIEDAD” 1- 1983; 2- 1985; 3- 1986; 4- 1988 y 5- 1991, que para no faltar a la regla, se quedó engavetado camino de la imprenta.

Finalmente, vayan estas sentidas palabras en homenaje al amigo Pedro León Zapata, por el recuerdo de las jornadas compartidas, más allá de la diversidad de caminos que tomaron nuestras posiciones políticas, en el convencimiento que el  pensamiento opositor  tiene que existir en el juego democrático de nuestros países, sin enfrentamientos violentos entre ciudadanos para recuperar el sentido del respeto por el otro. 





ENTREVISTA

Pedro León Zapata Monroy
"A los políticos que meten la pata hay que quererlos"

Pedro León Zapata, venezolano, caraqueño por más señas, caricaturista, pintor, actor, Premio Nacional de Periodismo y Premio Nacional de Bellas Artes de su país, a pesar de no ser un político, convoca multitudes. Cuando sus amigos lo propusieron como candidato a la Presidencia de la República, eligió como lema de su campaña la frase “a democratizar la corrupción” y contrató como secretaria personal a la ex miss universo Bárbara Palacios. El primer sondeo Gallup le dio un 13,4 por ciento de apoyo. Entonces echó pie atrás, 
para evitar “darle a los venezolanos, que siempre se equivocan en política, una nueva alternativa para equivocarse”. Siempre en su cruzada contra la corrupción, organizó un 14 de julio la célebre 
“Marcha de los pendejos” para conmemorar otra marcha no menos célebre que culminó con la toma de la Bastilla, pues, según Zapata, “la Bastilla se la tomaron los pendejos” es decir, 
aquellos que hacen marchas para que otros después disfruten del poder.
Venezuela, la corrupción, los políticos y sus principales partidos —Acción Democrática (Adeco) y Social Cristiano (Copei), que, siempre según Zapata, son dos manifestaciones de un mismo modo de ser: el “adequismo”—, por una parte, y el humor, por otra, son las obsesiones de Zapata, uno de los invitados al Primer Encuentro de Humor Político en Chile, y de ellas conversó con APSI cuando recién se había bajado del avión. Estaban presentes Julio Jung, actor, quien vivió su exilio en Caracas; Pilar Velasco, de Radio Cooperativa; y Guillermo Bastías (Guillo), Fernando Villagrán y Rodrigo Pinto, de APSI


—Usted dijo una vez que el venezolano es un pueblo “adeco”. ¿Lo sigue siendo?
—Más que nunca. Cuando digo que es un pueblo adeco no es solamente porque vota blanco, que es el color del partido Acción Democrática, actualmente en el poder por segunda vez consecutiva. Cuando yo decía que el ser adeco era una condición implícita al venezolano, lo decía porque el adequismo o acciondemocratismo, más que una manera de pensar política, es una manera de ser, es algo que sale sólo en las personas que tienen esa condición aunque no estén inscritas en el partido. Pueden estar inscritas en el Partido Copei, pueden estar inscritas en el Partido Comunista o pueden no estar inscritos en partido alguno y ser arzobispos, por ejemplo, y uno al hablar con ellos se da cuenta de que ese señor es fundamentalmente adeco más que arzobispo. Ser adeco es una manera de existir que tenemos en Venezuela.
— ¿Y qué es ser adeco?
—Bueno, eso es algo muy indefinible. Es como el problema de la identidad nacional en Venezuela: nadie la encuentra, porque la identidad nacional es ser adeco, y nadie encuentra en qué consiste ser adeco. Cuando una persona nace tocada por esa grada que se llama ser adeco en Venezuela, esa persona puede llegar muy lejos; eso es algo que él tiene dentro y que con el tiempo, con el roce social y político, puede llegar a pulir y desarrollar bastante; pero si no nace con eso, está perdiendo su tiempo. El adeco nace. Y...
—No se hace.
—Y nunca se deshace.
—¿En qué se nota que alguien es adeco?
— En Venezuela, porque gobierna. 
—¿Pero cómo podría definirse el carácter adeco?
—Es que yo no quisiera guiar a los adecos, pero, desde el momento que se trata de algo que no tiene una ideología que haya por dónde agarrarla y, sin embargo, tienen tanto éxito en Venezuela, es porque se parecen mucho a los venezolanos. Por eso decía yo que todo el mundo era adeco. En su esfuerzo por parecerse a nosotros han tenido tanto éxito, que han logrado que los venezolanos nos parezcamos a ellos.
—Usted parece conocer la identidad nacional venezolana.
—No, yo creo más bien que la gran gracia de la identidad nacional reside justamente en no encontrarla. Sería lamentabilísimo que de repente se encontrara la identidad nacional, nos encontráramos con ella enfrente y que luego no supiéramos qué hacer con ella. ¿Qué puede hacer uno con la identidad nacional? Eso no es una empresa, eso no puede uno meterlo en un banco para que le produzca intereses, eso es algo que, realmente, mientras más se desconoce, más literatura produce, más pintura produce, porque precisamente en ese proceso de la investigación de qué es la identidad nacional, se puede producir obras maestras, pero después de que sepamos qué es la identidad nacional, ya para qué seguir produciendo si ya la tenemos ahí.
—Acá llevamos más de quince años haciendo humor sobre Pinochet y el palacio. Ahora van a cambiar los tiempos y vamos a tener un gobierno democrático, y una de las cosas que nos preocupa a los que hacemos humor político es cuál es el grado de irreverencia que se maneja para comentar a los pares, a los que están más o menos en la posición de uno mismo. ¿Cómo ha sido su experiencia en ese sentido?
—Lo que pasa es que son situaciones históricas y políticas sumamente distintas. Es muy difícil que lo que yo pueda decir, necesariamente relacionado con mi trabajo y con mi ambiente, pueda servir para el trabajo aquí, en este ambiente. Puede ser hasta contraproducente, puede ser hasta definitivamente al revés. Voy a decir una cosa de todas maneras, suponiendo que me encuentro entre humoristas y que eso me puede permitir decir las barbaridades más grandes en contra de los que no son humoristas. Y es que me parece mal empleada la expresión, por parte de un humorista, cuando habla de sus pares. El humorista no tiene pares. El humorista es una persona que está absolutamente sola, no sola contra el mundo, sino el mundo contra él solo, y entonces, lógicamente, en ningún momento puede ni debe el humorista tenerle ninguna consideración a nadie, porque, desde el punto de vista estrictamente legal, el enemigo del humorista es todo lo demás.
—Se dice que el humor es parte de la salud mental de un pueblo. ¿Qué opina usted?
—Sí, el humor forma parte de la salud mental de un pueblo porque es la manifestación más elevada de la inteligencia humana, dicho sea con la mayor modestia del mundo, porque que esté invitado a este seminario no quiere decir que yo me considere humorista, sino que me han considerado humorista quienes me in vi tan. De cualquier manera, el humorista es el único que juega exclusivamente con la inteligencia. Porque el sabio, el estudioso, el que se las sabe todas, juega con su inteligencia, pero también con lo que él sabe, mientras que el humorista, si algo sabe, debe prescindir de ese conocimiento para lanzarse al vacío, a una especie de cuarto oscuro en el que el humorista parece que tirara manotazos a ver qué agarra. Aunque sea un murciélago lo que uno agarre, ya eso es mucho, teniendo en cuenta que uno no está viendo absolutamente nada. Además, es mucho más difícil agarrar un murciélago que un pájaro de otra naturaleza, porque los murciélagos tienen radar. Entonces uno hace humor negro. El humorista no es sino nada más que pura y exclusivamente inteligencia. Por esta razón, el humorismo forma parte de la salud mental de un pueblo, porque la inteligencia tiene mucho que ver con la salud mental.
—En ese sentido, este gobierno ha sido bastante represivo con los humoristas. ¿Cree usted que el humor produce miedo, o que es peligroso?
—El humor es peligroso. Pero no por razones de tipo político, de tipo moral o de tipo religioso, sino porque el humor es inteligencia y la inteligencia sobrecoge. Es únicamente por eso, porque la inteligencia ofende, la inteligencia agrede, sobre todo a quien no la tiene.
—Hablando del humor, se sabe que usted creó la primera cátedra en la Universidad Central de Venezuela.
—Sí. La primera y la última, porque no ha habido más: yo no volví más y se acabó la cátedra. La única cosa verdaderamente valiosa que hice en aquella cátedra fue no volver más en un momento dado, y dejar eso, como si dijéramos, por las buenas. La Cátedra Libre de Humorismo Aquiles Nazoa –que era el nombre que tenía en homenaje al más grande humorista venezolano, un poeta, escritor y periodista extraordinario– comenzó a existir verdaderamente como una cátedra; la intención era que se iba a sentar un grupo de humoristas a hablar con el público que quisiera asistir, porque era una cátedra libre, pero era una cátedra universitaria. La idea era hablar de problemas vinculados al humor, o de problemas no vinculados al humor, que son los buenos para hacer humorismo. Porque hacer humorismo con una cosa cómica, cualquiera lo hace; lo bueno es hacer humorismo –y por eso insisto tanto en el humor negro– con cosas que aparentemente no son cómicas, como la muerte, y en las que uno descubre que de verdad, de verdad, la única cosa auténticamente cómica es esa a la que nadie le presta atención desde el punto de vista de la risa, que es la muerte. Pero resultó que fue tanta gente a la primera sesión, y tantísima a la segunda, que hubo que ir cambiando de local cada vez hasta llegar al Aula Magna, que es el escenario más grande que tiene la Universidad Central de Venezuela. En el Aula Magna caben varios miles de personas, y, cuando se presentaba la cátedra del humor, iba una cantidad de público que por lo menos duplicaba la capacidad del Aula Magna. Hubo un momento en que dejó de ser cátedra para convertirse en espectáculo, porque nosotros considerábamos que tener varios miles de espectadores frente a nosotros y sentarnos a hablar era ofrecerles muy poco.
—Hace poco, un funcionario de este gobierno dijo que Chile estaba justo en el momento para decir “bye bye, Latinoamérica”. Creo que ese funcionario tiene un profundo sentido del humor.
—Claro, el humor tiene muchas formas de manifestarse. Hay humor negro, hay humor blanco, hay humor subido de color. Generalmente al humor lo tiñen de una diversidad de colores. Pero hay además otras formas más sutiles del humor, que ya no se tiñen de colores, sino que se definen de otra manera: hay el humor involuntario, que es aquel que quien lo emite no tiene la menor idea de que está haciendo humorismo, y, sin embargo, es definitivamente humorístico lo que está diciendo. El humor involuntario, de todas maneras, puede ser blanco, puede ser rojo, puede ser negro. Y verde.
—¿Tienen humor los políticos venezolanos?
—Humor involuntario, claro que sí. Hacen cosas que parecen de humoristas, pero que a veces resultan tan dolorosas que hacen pensar que su género preferido es más bien el drama. Hay, sí, políticos que tienen sentido del humor, muy escogidos. Porque entre la gente común también es poca la que tiene sentido del humor, y entre los políticos es la misma proporción que se da entre las personas. Pero tienen los políticos venezolanos una capacidad de tolerancia para el humor. Y los políticos, en general, juegan un papel muy importante en el humor. Hace poco tuve un pleito en Caracas con el dueño de un bar en donde yo me sentí maltratado. Entonces el tipo me decía que me fuera de su negocio, y yo le respondía que no tenía por qué irme. Es que este negocio es mío, decía el tipo. No, le dije, estás completamente equivocado, porque este negocio es de los dos: tú vendes y yo compro. Entonces la mitad de este negocio es mío y yo no me voy de aquí. En el caso del humor político, los políticos son la otra mitad: debemos considerar que sin ellos no existiría esta mitad dentro de la cual nosotros estamos. Entonces hay que cuidarlos, y sobre todo a los políticos que meten mucho la pata, que incurren mucho en errores. Esos son a los que más cariño hay que tenerles, porque de ellos vivimos. Y ellos también están obligados a tenernos cariño a nosotros, porque también nosotros los mantenemos a ellos, pues si nosotros no existiéramos, no tendrían ninguna vigencia y nadie sabría que ellos existen. Hay una necesidad mutua muy grande entre los políticos y los caricaturistas y humoristas que se dedican a la política, y, por debajo de cuerda, aunque en público parezca que nos odiamos, debemos tenernos el mayor  cariño posible y estar pendientes de las necesidades del otro para socorrerlo oportunamente.

Entrevista publicada en la Revista APSI HUMOR, 26 de julio 1989, Santiago de Chile




1 comentario:

Leo Guedez dijo...

el mejor de todos los caricaturista, sus imagenes te hacen reflexionar. Tambien reomiendo esta que encontre en internet http://humor.theblog.info/